Un lugar en el mundo
Esta película de Adolfo Aristarain obtuvo la etiqueta de clásico desde el día de su estreno. Es un hito en la carrera de un director que ya se había caracterizado por saber doblegar los géneros —sobre todo el cine policiaco en sus orígenes— a las demandas de su estilo como un maravilloso contador de historias. En este caso, la loa al idealismo y a la capacidad de los seres humanos para empatizar y tratar de cambiar el mundo logró conmover a todos los espectadores que la vieron en su momento.






